La Incredible String Band es una originalísima y curiosa banda que nació a mediados de los años sesenta en medio de la psicodelia, el esoterismo, la búsqueda de las raíces folk, el encuentro místico y sonoro con el Oriente, y la poesía, todo permitido por ese inmenso territorio contracultural que se llamó rock.
Sus fans son un caso aparte. El mismísimo Jimmy Page (sí, el fundador de Led Zeppelin), dijo aquí mismo, en Buenos Aires: ?Todo fan de la ISB es mi amigo?. ¿Qué tal?
Dos discos imprescindibles: The 5000 Spirits (1967) y The Hangman?s Beautiful Daugther (1968)
Lo que sigue, una pequeña muestra de esta rareza que entusiasma a mucha gente: The Half-Remarkable Question, del también recomendable álbum We Tam (1968)
¿Es información la imagen de Charly García atado?
¿Es necesario ver a un artista de su talla (guste o no) en esas condiciones?
¿Agrega algo denigrar de esa manera a un músico que mejoró la vida de millones de personas?
¿Es tan importante ?me pregunto interminablemente? pasar esa filmación robada desde un celular y repetirla una y otra vez?
Cualquier ser, por común que sea, no merece ser exhibido de esta manera morbosa. Nadie, nadie puede merecer algo así.
¿Charly sí?
¿Por qué?
¿Porque es distinto?
¿Porque siempre será distinto?
Primero, el cable de EFE
Buenos Aires, 27 may (EFE).- El músico argentino Javier Calamaro anunció hoy que dará un peculiar concierto bajo el mar en el inicio de la temporada de ballenas en la Península de Valdés, en el sur argentino.
"Interpretaré en 45 minutos unas trece canciones. Va a ser el primer recital subacuático de la historia del mundo", dijo entusiasmado el cantautor, hermano del también músico argentino Andrés Calamaro.
Al presentar una nueva edición de la "Vigilia de las ballenas", que se organiza cada año en Península de Valdés para celebrar la llegada de los cetáceos a esas costas del Atlántico, Calamaro celebró que tanto las personas como las ballenas le verán "en simultáneo", puesto que el concierto será transmitido en directo por internet.
La transmisión de las imágenes del recital será parte de una emisión total de 72 horas ininterrumpidas con la llegada de los ejemplares de la ballena franca austral a las costas y que se realizará desde este jueves y hasta el próximo domingo.
Fin del cable.
sin mucho que agregar, haría un humilde pedido:
¡¡¡SALVEN A LAS BALLENAS!!!
ese animal se sabe inmortal
porque ha encontrado
en su presa
alimento seguro
sin la memoria de lo acontecido
y en el silencio de lo absoluto
para no aturdir
la convicción de este mundo
omite
rasga y omite
sin destruir
los frutos con fuerza
genuina
abandona más tarde el claro
pisando con sigilo chispeante
las hojas caídas del arce
hay allí una conjunción
de astros que se apagan
y se vuelven a encender
-otro pétalo arrancado
a la madera,
nuevos ángeles
mortales con los que
una nube de lluvia
puede posarse otra vez
sobre los campos
sembrados
Marcelo Rizzi
Poema extraído del libro Casa incompleta (Editorial Municipal de Rosario, 2007), con el que obtuvo el segundo premio en el Concurso Municipal de Poesía Felipe Aldana.
La lapicera que me compré
La lapicera que me compré
no escribía
no escribía lo que yo quería
entonces la devolví.
Lo encaré al vendedor y le dije
sin prólogo
esta lapicera no me sirve
esta lapicera escribe todo
menos lo que yo quiero
esta lapicera está hecha
para otra gente.
Juan Carlos Moisés
Extraído de Ese otro buen poema /ediciones el lagrimal trifurca, Rosario, 1983.
Nunca escribiré un poema sobre los Beatles
Una vez un amigo me contó
que Los Beatles tenían tanta plata
que podían comprar una ciudad como Concordia
con todo lo que hay adentro.
Tres noches estuve sin poder dormir
pensando que en cualquier momento
se venían Los Beatles
a comprar la ciudad
con todo lo que había adentro.
Daniel Durand
De Ruta de la inversión (ed. Gog y Magog, 2007)
Elñ Grupo Onofrio de Poesía Descarnada nació en 1977 y estaba integrado por Javier Cófreces, Miguel Gaya y Jonio González, y publicaron un volumen conjunto en 1979.
Treinta años después de aquel encuentro, Grupo Onofrio de Poesía Descarnada recupera aquel material en forma completa (ed. en Danza, 2007)
Javier Cofreces
De Los fantasmas apostólicos
(1976-1978)Quiero saber cómo funciona el corazón
Quiero ver dónde empieza el metal
de casas-fábricas-escritorios
Quiero ver la misma estrella de ayer
y la noche de clara a oscura
Tiempo a tiempo
Morder tu labio y escuchar
una voz tuya
"ventrículo izquierdo - aurícula derecha".
Miguel Gaya
De Kaiser Carabela del alma
(1978-1979)
Mis gatos queridos
mis amables y sinuosos compañeros
amanecieron muertos.
En la mañana
sus grises cuerpos mojados y su sangre
eran apenas manchas en el jardín.
Tragedia no alteraba la paz en este barrio.
Silenciosamente caminé entre ellos
mis zapatillas mojándose de verde.
Quienes pudieron estar más allá de la puerta
me vieron
calvo y de anteojos
sosteniendo un montoncito de gracia destrozada.
Toda la muerte descendió aquella noche en el jardín.
Todo el inmenso poder de la muerte aniquiló mis gatos.
Y en la mañana se escuchaban:
unos pájaros chiquitos en un árbol
y un auto ronroneando
como a dos cuadras de distancia
(sin patentes).
1-3-79
Jonio González
De Mamuts gigantes y hormigas
(1975 - 1979)
Casi tango III
En este rincón vacío
vos sola sos la única derrota
"Nadie va a poder encontrarte en tu cielo"
me decías
(entonces hiciste las valijas)
"no podes perderte en el miedo"
Cuando caminabas y eras como un cigarrillo
que se fuma como uñas dilatadas
cruzando la calle
en esta foto y en esta piedra
en este señalarme mi naufragio
un día de frío
un poco más triste que cualquiera
Pablo García Baena acaba de ganar el prestigioso premio Reina Sofía, destinado a poetas.Tiene 84 años (nació en Córdoba, España, en 1923), y fundó la revista Cántico en 1947, que continuó la tarea de la generación del 27 y reivindicó una mayor exigencia estética para el género.Estuvo muchos años olvidado, hasta que la generación de los años 70 comenzó a rescatar su obra.Aquí, unos ejemplos de su arte
OTRO ADIÓS
La mermelada duró más que el amor...
no tendré que bajar ya por la confitura.
Chillan los gorriones no informados:
¡Levantaos amantes que dormís las mañanas frías!
Terminaron los desayunos para dos.
Vuelve a tu duro pan de solitario.
II
Creció la zarza ardiente del silencio
signaron hojas los gastados labios,
quemaron las palabras sin decirse.
¿Por qué no hablaría yo?
Gustavo Adolfo
desde el visillo trémulo apuntando
el llameante aullido silencioso.
III
¿Proust otra vez ? Guermantes,
vano nácar del tiempo, los biombos
de olvido desplegando fastos...
¿Eres tú o una sombra que cuenta lo de otros?
Sentimientos en eco,
hay lejanas levitas en lo que dices,
pasos que no son tuyos resonando
por galerías de espejos, muselinas,
frutales cornucopias de alucinante alinde
donde no te reflejas...
Caiga al fin el guarnido cortinón escarlata.
IV
Llegó el derribo urgente y necesario.
Quedan las cartas. Quema las cartas,
velador giratorio que consultas a veces
en busca del secreto.
Infinitud de amor: están los cedros
dando su sombra al músculo del lince,
pájaros, lluvia, nardo asirio, huerto
terrenal siempre.
Incierto encuentro, realidad fue sólo
las escritas palabras, tal la lápida.
Allí surges de nuevo, allí te tengo
criatura del amor ,
naciendo entre las valvas venéreas de las olas.
ELEGÍA
Me envuelvo en tu recuerdo
como en nieblas secretas que me apartan del mundo.
En la calle sonrío al amigo que pasa,
y nadie,
nunca nadie
adivinó mi muerte bajo aquella sonrisa
ni el frío sin consuelo de mis ojos que ciegan
pidiendo de los tuyos más desdén,
más veneno.
Ahora que la tarde se derrumba en las sombras,
y que el libro de versos resbala por mis manos,
ahora que la lluvia llora por los cristales
de mi ventana,
y llanto va a caer de mis ojos,
antes de que una mano encienda la dorada
llama de mi quinqué,
dime si tú no sueñas en tu balcón, ahora
que la lluvia nos une a los dos con sus lágrimas,
o si sobre el teclado de tu piano oscuro
agoniza Chopin
bajo tus manos trémulas.
Nunca sabrás el loco deseo que me tortura
de cautivar tus labios bajo mi boca ávida,
y sentir el latido de tu sien en mi mano
aprisionada como un pájaro aterido.
Pero no sabrás nunca nada de mi deseo.
Nada de cuando pienso desgarrar con mis dientes
los azules canales de tus venas
y juntos
morirnos desangrados, confundidas las sangres.
Pero estamos ajenos.
Yo sigo en mi ventana,
y tú soñando en otro mientras Chopin suspira,
ahora que aún no arde en mi quinqué la luz
y que a los dos nos une la lluvia con sus lágrimas.
Yo seré un loco pero, como ya dije antes, creo que la música no es para hacer plata. Gran parte de la gente joven que hace música ahora lo hace exclusivamente por la plata.
Lo dice Charly García en la entrevista que le hizo Mariana Enriquez y que aparece en el número especial por los diez años de la Rolling Stone.
Charly dice más: quiere hacer música debajo del agua.
En algún otro lugar leí que Kill Gil, el álbum que siempre está a punto de terminar, verá la luz cuando la industria de la música se termine y se regrese a la artesanía.
Sus siempre demasiado promocionados escándalos hacen que nuestra atención se desvíe de lo importante. Lo importante sería, justamente, escuchar lo que dice Charly. No está loco. Hasta me animaría a decir que muchas veces nos lleva varias observaciones de ventaja.
Unas pocas veces vi a Juan Gelman leer poemas. Muchas, sí, escuché sus grabaciones. Tiene un modo muy particular de leer su obra. Lento, muy lento, como si cada una de las palabras pasara primero por un instante de reflexión, uno más, desde la página ya escrita.
Con ese mismo discurrir pausado, que ayuda a entender cada una de las palabras, de las frases, de los conceptos, Gelman dio el discurso con el que recibió el Cervantes. Una alegría para quienes amamos la poesía. Y a los poetas, claro está.
Pero contra toda esa gravedad reflexiva con la que casi siempre se los ve, se lo escucha, se lo lee, ayer a Juan se lo vio feliz. Hasta me animo a decir que dejó transparentar esa alegría que tantas veces nos vuelve a mostrar como niños.
Lo tenía merecido.
Hay que andar con cuidado en los bares. Cualquier distracción puede dar más que un dolor de cabeza. Entregarse a un seductor etiqueta negra puede traer consecuencias inesperadas, como le sucedió a Roy Smith. Parece que este músico de Nevada tomó unas copas con Sting en los años setenta y, tras ese encuentro, el líder de los Police compuso dos éxitos imbatibles: Roxanne y Message In A Bottle. Parece que la resaca de aquella noche se le pasó a Ray 30 años después, porque recién ahora se le ocurre reclamar por su coautoría. ¿Qué habrán tomado aquella incierta noche en un bar de Reno?
Un cable de ANSA consigna que el tal Smith le contó sus experiencias con una prostituta que, lógicamente, se llamaba Roxanne, y también le confesó que a su madre le dejaba mendajes ¡en una botella!
Como es inevitable suponer, Roy quiere regalías.
Vale decir: aquí el plagio llega porque ?según los dichos del músico/confesor? Sting contó unas historias que escuchó en un bar, vaya a saber uno en qué condiciones alcohólicas. Si la demanda sigue adelante con éxito, adiós a los poemas, canciones, relatos, etc. No más Toulouse Lautrec; no más canciones tristes de Tom Waits; basta de Dylan Thomas.
En Contra la interpretación, esa obra fundamental de Susan Sontag editada originalmente en 1966, se halla el siguiente concepto:
Interpretar es empobrecer, reducir el mundo, para instaurar un mundo sombrío de significados. Es convertir el mundo en este mundo (¡?este mundo?! ¡Como si hubiera otro!). El mundo, nuestro mundo, está ya bastante reducido y empobrecido. Desechemos, pues, todos sus duplicados, hasta tanto experimentemos con más inmediatez cuanto tenemos.
Tal vez, estas palabras sirvan para ayudar a comprender por qué la obra de César Vallejo (hoy, 15 de abril, se cumplen 70 años de su muerte) marca un hito fundamental e inevitable en la poesía escrita en lengua hispana. Sobre todo, claro, a partir de su expresión máxima, Trilce (1922), que todavía desplaza al lector de esa manía de ?interpretar?. Va, entonces, un poema de ese libro inquietante
LVIII
EN LA CELDA, en lo sólido, también
se acurrucan los rincones.
Arreglo los desnudos que se ajan,
se doblan, se harapan.
Apéome del caballo jadeante, bufando
líneas de bofetadas y de horizontes;
espumoso pie contra tres cascos.
Y le ayudo: Anda, animal!
Se tomaría menos, siempre menos, de lo
que me tocase erogar,
en la celda, en lo líquido.
El compañero de prisión comía el trigo
de las lomas, con mi propia cuchara,
cuando, a la mesa de mis padres, niño,
me quedaba dormido masticando.
Le soplo al otro:
Vuelve, sal por la otra esquina;
apura ...aprisa,... apronta!
E inadvertido aduzco, planeo,
cabe camastro desvencijado, piadoso:
No creas. Aquel médico era un hombre sano.
Ya no reiré cuando mi madre rece
en infancia y en domingo, a las cuatro
de la madrugada, por los caminantes,
encarcelados,
enfermos
y pobres.
En el redil de niños, ya no le asestaré
puñetazos a ninguno de ellos, quien, después,
todavía sangrando, lloraría: El otro sábado
te daré de mi fiambre, pero
no me pegues!
Ya no le diré que bueno.
En la celda, en el gas ilimitado
hasta redondearse en la condensación,
¿quién tropieza por afuera?
El poeta martiniqués está internado y su estado es delicado. A los 94 años, es un emblema de Martinica. Junto al senegalés Leopold Sedar Senghor y el guayanés Léon-Gontran Damas, Aimé Césaire es considerado uno de los poetas más representativos de la negritud, concepto a través del cual se reivindica la identidad negra y su cultura.
Aquí va, entonces, un poema suyo, del libro Las armas milagrosas, de 1946, traducido por Lizandro Z.D.Galtier en 1974.
Visitación
oh marejada anunciadora sin nombre sin polvo de toda palabra vinosa
marejada y mi pecho salado en las ensenadas de los antiguos días y el joven color
tierno en los senos del cielo y de las mujeres eléctricas de qué diamantes
fuerzas eruptivas trazad vuestros orbes
comunicaciones telepáticas retomad a través de la materia refractaria
los mensajes de amor extraviados en los cuatro rincones del mundo volved a nosotros reanimados
por las palomas viajeras de la circulación sideral
en lo que a mí se refiere a nada temo soy de antes de Adán no dependo siquiera del mismo león
ni del mismo árbol soy de otra caloría y de otro frío
oh mi infancia leche de luciérnaga y estremecimiento de reptil
pero ya la víspera se impacientaba hacia el astro y la poterna y huíamos
sobre un combado mar increiblemente sembrado de popas de naufragios
hacia una orilla donde me aguardaba un pueblo agreste y penetrador de bosques con
ramas de hierro forjado en las manos -el sueño camarada sobre la escollera- el perro azul de la metamorfosis
el oso blanco de los témpanos de hielo y Tu muy salvaje desaparición
tropical como una aparición de lobo nocturno en pleno mediodía
Siempre es grato escuchar a don Astor. Y siempre son vanas las palabras cuando se intenta descifrar ese lenguaje inasible, un poco perturbador, otro poco mágico, de su música. Acaba de aparecer, por primera vez en edición local, Milan 184, Vol. 1, en el que Astor Piazzolla aparece con su quinteto: Fernando suárez Paz (violín), Pablo ziegler (piano), Héctor console (contrabajo) y Oscar López ruiz (guitarra eléctrica). Los temas resultan un resumen de la obra piazzolliana, ya que en este primer cd aparecen: Biyuya, Decarísimo, Milonga del Angel, La muerte del angel, La resurrección del angel, Tristeza de un doble A y Escualo. Otra pieza para atesorar.
Un poema que, tal vez, venga a cuento en medio del arrebatado ambiente político y social que nos circunda.
Pertenece al libro La idiotez pura (ed. La Almohada, 2002)
que...
rabia y paciencia
algo no está en su lugar
¡y cómo pesa el mundo!
¡cómo se quiebra!
no
no quiero estar en la grieta
no quiero ninguna vereda
ninguna verdad
nada nadie
que no digan
qué debo hacer
de un lado
o del otro
que no piensen por mí
que no me ensucien
que no toquen tus manos
Les dejo la letra de una canción del primer simple de Miguel Abuelo, de 1968.
Abuelo murió el 26 de marzo de 1988, victima del sida.
Veinte años sin esa irreverencia, sin esa desfachatez distintiva, sin esa ambición por la aventura.
Oye niño
Oye niño no te dejes
haz tu cabeza estallar.
Oye niño no seas tonto
haz tu cabeza estallar.
Todo lo que ata es asesino
todo lo que ata no es la paz.
Oye niño ya no corras
no me quieras ganar.
Cuando mi nombre ya no exista
verás qué velocidad.
Ya arroja tu armadura
ser el aire no es pensar.
Todo lo que ata es asesino
todo lo que ata no es la paz.
No hay camino hasta tu suerte
nadie te puede ayudar.
Ayer, Stephen Hird, de Reuters, sacó esta foto de Heather Mills al salir de los tribunales, luego de conocer el fallo por el juicio de divorcio con su ex marido, Paul McCartney. Ella pedía 250 millones de dólares. El ofrecía 30. El juez decidió que fuesen 48, por eso la cara de Heather, que dijo estar "muy, muy, muy feliz"...
El ruido de la cultura Siempre queda la sensación de que en nuestro país, ante la duda, se prohíbe, se cierra, se clausura. Eso es exactamente lo que se siente cuando se escucha que el programa Cultura en los Barrios sufre una ?reestructuración?. Parece que la obsesión por los ñoquis y otros especimenes de origen político también determina la oferta cultural para los habitantes de la ciudad de Buenos Aires.
Es cierto que hay problemas mucho más urgentes que solucionar, y que el gasto público debe ser lo más eficiente posible, pero eso no quiere decir que haya que ahorrar en el servicio a la comunidad. Porque los talleres cumplen ?¿o cumplían?? esa función: la de servir a los vecinos.
Tal vez sea cierto que el ahorro es la base de la fortuna, pero ¿qué se hace con fortuna sin cultura?
¡Quién pudiera, como el océano, nacer en sí, morir en sí, y tener en sí su propia posteridad!
Lo dice Juan Filloy en su primer libro, Periplos, crónica de un viaje que realizó en 1930 por la cuenca del Mediterráneo.
Esto viene a cuento porque anoche, recién anoche, supe que los tehuelches no tenían permitido ver el mar.
Y hay algo en eso que me fascina
Es cierto que el debate sobre el intercambio de música en Internet no tiene fin, pero entre la piratería (que, ciertamente, es un delito) y el mal gusto, hay un abanico en el que las discográficas y los músicos hacen lo que pueden y como pueden? ¡porque todos tienen razón!
Internet tiene buena parte de la culpa, porque desarrolla constantemente nuevas formas de intercambiar archivos. Cada vez se hace más fácil bajar o subir canciones que tienen un autor, un intérprete, un productor, arte de tapa, etc. Y nadie ve un peso por eso. Pero, entonces, ¿hay que prohibir Internet? No, por supuesto.
Tal vez se trate de un problema de educación (sobre todo en eso de pagar por el trabajo del otro), pero también deberíamos darnos cuenta de que el consumo de música cambió: sólo a los seres antiguos de esta civilización (en un cálculo caprichoso se podría especular que se trata de los mayores de 30 años) les interesa el álbum como producto artístico total, con sus canciones, el arte de tapa, el arte interno e incluso el orden de esas canciones. Hoy se bajan hits en mp3, y no importa la ensalada que se escuche. Y no es culpa de los pibes.
Es indudable que cambió la forma de consumir música.
Pero, seamos justos, el negocio de la música también ayudó para que el problema se agudice. Los precios altos y la baja calidad artística de ?lo que se vende? no incentivan a querer tener el original. Se sabe que el hit que se incluya en ese producto de entretenimiento se agotará, con suerte, en unos pocos meses.
Radiohead lo puso en evidencia: hace casi tres meses subió su nuevo álbum, In Rainbows, a la Red para que los internautas pudieran optar no sólo bajarlo sino pagar lo que creían conveniente. Vendió millones. Ahora se editó la versión en CD. ¿Y qué pasó? Subieron al primer puesto de ventas.
Si la obra vale la pena, la gente invierte?
DANIEL AMIANO