La muestra del noruego Bjorn Sterri es la primera a la izquierda, cuando uno entra al pasillo que conduce a las salas de la planta baja del Centro Cultural Recoleta. Ocupa dos espacios rectangulares. En el primero, la serie de fotos blanco y negro Fotografías Familiares 2001-2007, se ve a Bjorn y su mujer Alejandra, sus hijos, el paso del tiempo. Lo de siempre, la belleza de la naturaleza y una familia. Algunas imágenes me inquietan pero no me detengo. Me molesta la iluminación del lugar. Las fotos son chiquitas, excelentemente copiadas!, pero se pierden, son manchas en el blanco de las paredes. No estoy concentrado! No es forma de ver una muestra. Estoy pensando en cualquier otra cosa?. Camino a tientas y no intento comprender. Estoy paseando!
Sigo hacia el final de la primera sala y doblo a la izquierda. Este espacio es un rectángulo más finito, casi un pasillo pero que no conduce a ningun lado. A mi izquierda, ventanales. y a la derecha fotos cuadradas grandes, sin marco, colgadas con unos superclips negros. Aqui la cantidad de luz me hace entrecerrar los ojos (soy un poquito fotofóbico :)). La serie es en color, La Memoria del Agua, y termina en una foto que aparece sola, al final del pasillo. Es el rostro de Bjorn arrasado por el llanto, que mira a la cámara que él mismo dispara . Sostiene la mirada a duras penas y la boca se le arquea en una expresión de dolor incontenible.
Me quedo ahí parado. A unos tres metros de distancia. No puedo continuar viendo las fotos que aparecen a la derecha. Apunto mi cámara hacia la imagen de Bjorn llorando. Disparo una, dos fotos. Estoy lagrimeando como un pavote. Retrocedo, avergonzado, vuelvo a la primera foto en blanco y negro. Necesito indagar en la memoria de ese dolor.
Ahora mismo debe estar comenzando la charla de Miguel Rio Branco en el Museo de Bellas Artes, y yo aquí, clavado en la redacción! Me desquito, me llaman para una reunión en otro piso y me excuso. Tengo que editar una nota de moda y me escondo!. Me clavo a la computadora. Leo en WallPaper online que Leonard Freed hace una muestra en Berlín. Dice Freed: "la fotografía es un arte elusivo. Lo que separa lo meramente bueno de lo verdaderamente excepcional es un nebuloso y subjetivo cóctel de dominio técnico, un buen sentido de la estética, y la capacidad, tal vez, de transfomar las cosas de todos los días en algo exquisito"
La verdad, no me sorprende lo que dice Freed, y además me quedo con H. C. Bresson si empiezo a comparar. Sus fotos me gustan, pero ya me aburren un poco. Por qué me pasa esto con los grandes consagrados de la espontaneidad y del blanco y negro?
Tengo una imagen en la cabeza desde hace días. La soñé? la vi en alguna parte y no me acuerdo. La "googleo" y la encuentro! Es de Jeff Wall y si, parece un sueño. Un mal sueño. Se llama "Pulpo" y es inquietante.
Este canandiense (que tiene la misma edad que Rio Branco) parece estar en las antípodas de Freed cuando dice: "Hay cosas que cambian. Por ejemplo, algunos de los temas de mis fotos tal vez hayan sucedido en equis lugar, pero los fotografié en otra parte" Guau! esto si que me deja perplejo. El pulpo sigue ahi, sobre la mesa y recuerdo las palabras de un viejo profesor de pintura: "siempre pinto, no necesito ni un caballete ni pinceles. Pinto con los ojos" Me parece que Freed, Wall, y mi viejo profesor se pusieron de acuerdo: se fotografía con los ojos primero que nada, y el proceso técnico posterior inmediato o mediato se transforma por obra de nuestra imaginación, y nuestro sentido estético en algo nuevo ,y a veces, extraordinario.... Habrá terminado ya la conferencia de Rio Branco? Igual no llego. Al menos es viernes!
Oscar Pintor es un fotógrafo de la intimidad. Desde su primera muestra sobre su San Juan natal hasta las fotos de sus hijos, todas sus imágenes construyen el rompecabezas de su vida y sus afectos. La mirada de Oscar es muy concentrada; no es su intimidad la que fotografía, es "la intimidad". Su trayectoria es larga. Su obra es corta, mínima. Hace tiempo que decidió no fotografiar más; se le habían acabado las ideas, dijo. O al menos eso creo que dijo. Afortunadamente, este año volvio a mostrar un trabajo atípico para su estilo despojado. Rescató del olvido fotos familiares arruinadas por una inundación. Y produjo una serie íntima también, pero donde podemos adivinar su mirada perruna (¡perruna!) en el manejo del diseño y la superposición de imágenes. Un juego, una diversión tal vez.
Pero ahora no. El jueves 7 de agosto Oscar inaugura una retrospectiva de todo su trabajo. Es la oportunidad de aprender una lección. La lección de un maestro que enseña sin proponérselo. Que nos ofrece su intimidad para que entendamos de que se trata fotografiarse a si mismo sin aparecer. Vislumbrar la ternura en un tejido gastado, húmedo, colgando de un alambre de púas. La juventud de sus hijos que surgen del agua como árboles un poco amenazantes. La infancia, rescatada en un caballito de madera sobre un paisaje de hielo.
Efectivamente, Oscar tiene la mirada de un perro! un perro sabio que ha visto mucho de los humanos, y puede apreciar el paisaje desde otro nivel de comprensión. Los ojos de un perro ingenuo, cariñoso y comprensivo, siempre alerta.
El deseo amoroso subsiste si nunca se llega a poseer completamente al sujeto amado. Algo así escribía Marcel Proust en una de sus innumerables reflexiones sobre el amor. Ahora mismo me acuerdo de su pensamiento, pero no encuentro la frase exacta en Google!
Es miércoles a la tarde. Tengo un respiro en el trabajo (que no se enteren mis jefes!) y pienso en estos asuntos del amor porque ayer Eduardo Carrera, talentoso fotografo que ganó el Salon Nacional de Fotografía 2006, me envió el link con su recién estrenado sitio en internet (click aquí). Y resulta que el bueno de Eduardo es un romántico incurable. En el 2004 comenzó un proyecto que se llama "El Museo del Amor". Pasen a su sitio y vean. Sus fotos no necesita de mis explicaciones.
Pero el motivo de mi pensamiento era (sigo con tiempo libre frente a mi compu!) acerca de las fotos y el amor. El amor congelado, porque las fotos lo que hacen es detenerlo en su continuidad. "Se puede amar en el roce de una manga" dice Sarah, personaje de Graham Greene en El Fin de la Aventura, Me imagino que es muy dificil retratar un "gesto amoroso" en el preciso instante en el que se produce.
Robert Doisneau lo intentó y con gran éxito en su serie"El Beso", Pero eran actores contratados! Dónde puedo encontrar esas fotos verdaderamente espontáneas? Eduardo retrata el amor, el amor que pasó, y deja esa evidencia en los rostros, los objetos y las palabras que los amantes recuerdan. Son amores pasados, por eso están en un museo, aunque sea virtual.
Si querés enviar tus fotos a adn*Cultura, escribime a adnfotoslectores@lanacion.com.ar
Para mi, el acto de esperar casi siempre es desesperante, contrariamente al sabio consejo del famoso dicho popular. Creo que los orientales, por ejemplo, no se angustian tanto con la espera. Algunos han descubierto que pasarse la vida aguardando algo puede ser un verdadero placer, otros se enfrentan a la angustia sin consuelo pero con ingenio y buen humor. Y por último están los que ya no esperan nada...
Creo que esta foto es clara huella de una espera. Y no es necesario agregar más palabras. Porque lo que importa ahora no es sólo esta imagen, sino todas las demás que componen el libro La Ciudad de la Espera. Y la muestra que servirá de lanzamiento del libro. Que no son dos propuestas separadas: es un proyecto en el que veintiún jóvenes fotógrafos trabajaron durante un año. Lo que más importa es el conjunto, la impresión general que el público se lleve después de la inauguración. En verdad, esta espera no fue una calamidad sino un sueño que pasado mañana se hará realidad. (sobre todo si se venden bastantes libros!)
Los esperamos este miércoles 16 de julio, a las 19 hs en el Centro Cultural Borges, Viamonte esquina San Martín.
Seguramente, si tuviera la posibilidad de ser invisible, mi primera incursión seria en un vestuario de chicas. Era la fantasía de Woody Allen en alguna pelicula de la que no recuerdo el título, aunque este detalle no le da ningún nivel intelectual a mi fantasía!. No soy nada original. Al fin de cuentas, espiar la intimidad de los otros es el anhelo de la mayoria de la gente. No importa el sexo, la edad, o la religión, a todos nos gusta espiar.
Nicolás Hardy, se da el gusto de fotografiar a chicas cuando recién se levantan a la mañana. Un proyecto interesante, que se vió por primera vez en la última edición de Buenos Aires Photo. Nicolás ya tiene en las librerías un curioso librito donde expone sin muchos miramientos y con bastante ternura la intimidad de su ex, pero no la suya...
Claro que lo que hace Nicolás es "espiar con permiso" y asi no vale. Kaddy de Montreal, un usuario de Flickr, (clikc aqui) escribe que "espiar es abrir ventanas en el alma". Su foto, de tan simple y oportuna, es efectivamente una ventana fugaz hacia los que no nos pueden ver.
Mientras tanto leo y sigo pensando ( y ya no en el vestuario de las chicas...) en lo fácil que es acceder a la intimidad de la gente hoy en dia. Cientos de miles de fotos, donde podemos hurgar en los cuartos, los baños, las costumbres, hasta la ropa interior del vecino! en esta extraña metáfora tecnólogica de El Aleph que son los blogs, los fotologs, las redes sociales y toda la web 2.0.
Es viernes y me voy a casa. Leo a J. L. Borges en El Aleph: "lo que mis ojos vieron fue simultáneo; lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es" Igual que un blog! Y ademas, podés encontrar buenas fotos.
El título de este comentario es una frase de Octavio Paz. Y por esa razón me atrevo a pensar que nadie ha fotografiado el terror en el rostro de una persona mientras es torturada. No quiero ver esa foto si acaso existiera. Pero me pregunto si este tipo de imágenes son necesarias para tomar consciencia verdadera de la tortura como herramienta de opresión, de control, o simplemente como diversión perversa.
Las fotos que los soldados estadounidenses hicieron en la cárcel de Abu Ghraib en Irak no muestran los rostros de los prisioneros, salvo cuando estos ya estan muertos. Retratar el horror es casi imposible incluso para aquellos que no encuentran una barrera ética, o simplemente humanitaria frente a sus víctimas.
El fotógrafo sueco Joaquim Eneroth retrató en su trabajo "Testimonios 2008" a cuatro monjes y monjas Budistas del Tibet que padecieron las torturas del gobierno chino durante los años que permanecieron en sus cárceles. El monje Palden Gyatsho, que estuvo prisionero por 33 años antes de escapar a la India, se llevó consigo algunos de los instrumentos que fueron utilizados para castigar y mutilar su propio cuerpo. Eneroth logra representar lo indocumentable, exponiéndolo de un modo detallado y distante, sobre fondos despojados. Cada uno de nosotros conservará en la memoria alguno de estos objetos friamente descriptos, o las facciones de estas personas que han sobrevivido al infierno.
"La fotografia es como una cita, una máxima o un proverbio", dice Susan Sontag en "El Dolor de los demás". Las fotografías de Joaquim Eneroth son como una frase en la que se ha prescindido de los verbos. Son apenas unas pocas palabras, las necesarias para despertarnos al horror en el parpadeo de una mirada.
El gran fotógrafo norteamericano Garry Winogrand decía que siempre una foto es una realidad distinta a la retratada. Y que, al final de cuentas, todo lo que fotografiamos es una naturaleza muerta. Más allá de la atrevida, pero no por eso menos cierta, definición de Winogrand. Esa "segunda realidad" a la que nos enfrentamos al contemplar una imagen fotográfica, puede convertirse en perplejidad, incluso temor si caemos en las manos del artista aleman Julius Von Bismarck (click aquí)
Aunque la verdad, y a juzgar por los resultados artisticos de tanto despliegue de ingenio, mejor seria hacer fotos de las expresiones de sorpresa de los turistas que visitan el "check point Charly" en lo que fue el Muro de Berlin, cuando descubren en el display de sus cámaras digitales que en sus fotos aparece un leyenda que ellos nunca vieron!
Robert Doisneau se divertía y al mismo tiempo hacia buenas fotos por el simple procedimiento de colocar una pequeña pintura de una mujer desnuda en el escaparate de un anticuario. Luego, armado de paciencia (y de su camara escondida) registraba las sorpresivas expresiones de los paseantes.
En estos tiempos que corrren, ¿cuál seria la mejor manera de captar una expresión humana en forma esponánea pero inducida? Espiando! que es la vocación primera de todo amante de la fotografía. Pero de una manera ingeniosa que descubra un sentimiento en forma pura, como el deseo, la picardia, el miedo o la vergüenza. Doisneau era un "mirón" y un humanista, mientras que Image Fulgurator es un hacker visual que tiene una técnica pero todavía no sabe para qué usarla.
Gracias a Sebastian Feldman
La Boca es uno de los barrios mas emblemáticos de las ciudad. Siempre escucho esta frasecita y las únicas fotos que veo en los medios gráficos y libros dedicados al tema son imágenes que remiten a los lugares de siempre: la cancha, el conventillo, los bares típicos que todavía quedan, La Vuelta de Rocha, etc. El sábado pasado se inauguró la muestra colectiva Interiores de La Boca, en el Teatro de la Rivera. Los jóvenes fotógrafos Julieta Carusso, Dafne Gentinetta e Ignacio Coló (guiados por la sabia edición de Juan Travnik), fueron a contrapelo de lo que siempre se muestra del barrio y fotografiaron los lugares y las personas, pero desde adentro.
Mientras observaba la muestra y saboreaba la fugazetta que envió la pizzería "El Puente de Ariel" ( Almirante Brown 1061) para sumarse a la inauguración, ne detuve en las texturas de los lugares retratados, un bar, el living de una casa cualquiera, una repisa y un mapa de la costa del rio sobre la clasica pared de machimbre. Muchas de estas imágenes no remiten a La Boca como barrio. Son escenas que podríamos ver en cualquier otro barrio
La elección de fotografiar "Interiores..." partió de una limitación objetiva que presenta el barrio de La Boca: la falta de seguridad. Fotografiar en alguna calle que no pertenezca al circuito turístico del barrio es apostar a perder la cámara! Lo que era un problema, estos chicos lo convirtieron en una mirada nueva.
Las treinta fotos de este trabajo son el espejo interior de un paisaje destinado a cambiar rapidamente (como todo en esta ciudad) y por la razones que antes les expliqué el proyecto no pudo extenderse libremente a todo el barrio. Entusiasmados con el éxito de la muestra, Dafne, Julieta y Nacho ya están trabajando en su posible ampliación. Mientras tanto, convoco a los lectores de adn.CULTURA para que se sumen a esta búsqueda. Si han fotografiado el barrio y consideran que sus fotos son pertinentes para alimentar esta propuesta, los invito a enviarlas a: adnfotoslectores@lanacion.com.ar. Desde este blog iré comentando las mejores, y quién sabe, tal vez podamos mostrarlo públicamente en un futuro cercano.
El tamaño de las fotos debe ser de 10x15 cm (o equivalente) a 300 dpi de resolución, comprimido en formato JPG. No olviden adjuntar información sobre el lugar o las personas retratadas.
La exposicion Interioresde la Boca, podrá visitarse hasta mediados de julio. Lunes de 10 a 16 hs. De martes a domingo de 10 a 20 hs. Avda. Pedro de Mendoza 1821.
La foto de abajo es parte de la serie Klause II, 2006 del alemán Thomas Demand. Es la ventana de un negocio de restauración donde en 2001 un niño de cinco años fue asesinado por parte de una banda de pederastas. Pero este escenario no es real. Es una maqueta que se transforma en el comentario visual del artista.
Todos los elementos utilizados en esta maqueta no pretenden engañar al observador, la iluminación tampoco es dramática. Es la simple descripción de un lugar donde aparentemente sucedió un crimen horrendo. El argentino Esteban Pastorino toma distancia también de los lugares que fotografía. Pero lo hace literalmente, por que las fotografías que muestra en Cuenca fueron hechas desde un barrilete y con una cámara de fabricación casera. El fotógrafo casi no puede controlar el ángulo de toma, pero si el momento del disparo. Sus imágenes parecen maquetas, pero a la inversa de Thomas Demand, los lugares existen verdaderamente (click aqui)
La representación de la realidad hecha por Demand no es un juicio moral sobre el hecho descripto, pero es inseparable del contexto de palabras en los que su trabajo es explicado. Tan solo con nombrar el detalle de la noticia que le da origen uno mira esa ventana de una manera distinta. Pastorino describe lo que ya existe y lo muestra de un modo peculiar. No importa cuál es ese complejo edilicio extrañamente aisaldo por los desenfoques de su entorno. Lo que vale es recorrerlo con los ojos y descubrir, casi sin darnos cuenta, que tal vez hemos transitado por alguna de esas callecitas de juguete y evocar el momento aquel, o imaginarlo en otro lugar.
El lugar en el que vivimos es lo más importante de nuestras vidas. Aunque otras experiencias y sentimientos estén más presentes durante nuestra existencia. La casa en la que nacimos y luego todas aquellas por las que vamos transitando. El barrio, la ciudad entera son los que le dan el marco y el sustento a todos los momentos de la vida. Desde un lugar miramos el mundo, aunque a veces sea por la pantalla de un televisor!
La instalación que se ve arriba se titula "Thanksgiving Turkey" de Mateo Maté. Ayer la vi en la muestra de la Colección Caja de Burgos y en un primer momento me pareció tan grotesca que ni me detuve a apreciarla. Estaba muy ansioso por absorver la ecléctica colección Cotronneo, un extraordinario conjunto de fotografía italiana contemporánea que abarca desde los clásicos como Mario Giacomelli y Ferdinando Sciana, hasta proyectos que incursionan en el video como este de aquí abajo, donde animales y personas se asoman al mundo y nos miran exactamente con la misma expresión. Una curiosa experincia, la obra que está en movimiento y observa al espectador.
Pero finalmente siempre es bueno volver a casa (y la fotografía es mi casa también). En la muestra "Home" Bill Brandt describe los hogares y la vida cotidiana de la clase trabajadora inglesa entre los años 30 y el comienzo de la II Guerra Mundial. Un conmovedor retrato del sentido de pertenencia de una generación que enfrentó la guerra y la destrucción aferrándose a los ritos de la vida cotidiana, al juego en las calles, la cena en familia, o el acogedor silencio que sentimos en la mañana, cuando acurrucados en la cama, no queremos despertar a la realidad.
Pero Bill Brandt se merece un comentario aparte. Ahora me voy a Cuenca, a ver la muestra del argentino Esteban Pastorino y depués la seguimos con Brandt.
A mediados del siglo XIX la fotografía de paisajes era el medio ideal para dar a conocer lugares a los que muy pocos hombres habían llegado. Las altas cumbres, las cascadas perdidas, las formaciones geógraficas desconocidas. Esas fotos abrevaban en el estilo creado por los mejores pintores del romanticismo
La foto de arriba es una vista de la costa de California, y es del fotógrafo alemán Florian Maier-Aichen. Está hecha con cámara de medio formato y empleó pelicula infrarroja que le da ese color particular a la vegetación sobre la carretera. La exposición es en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en el marco de PhotoEspaña 2008.
El joven Maier-Aicher es un fotógrafo! Si, en esta feria donde los artistas visuales han tomado la delantera y se apropiaron de la fotografía (al menos es lo que dicen), él dice que no quiere hacer otra cosa que investigar en las técnicas más adecuadas para reproducir paisajes de una manera sorprendente y detallista. Para ese fin, no duda en utilizar películas infrarrojas, emulsiones a la albúmina, papeles especiales. ¿Y en cuanto al estilo?
El estilo es una mezcla del punto de vista de aquellos pioneros de la fotografía con la aplicación de las técnicas más sofisticadas de impresión. El resultado es irreal, pero tan reconocible al mismo tiempo. Y que tamaños! Las copias son enormes, se pueden ver en detalle hasta los autitos que pasan por las carreteras.
La mayoría de las fotos son aéreas. Florian dice que alquilar un helicoptero en California es tan fácil como alquilar una bici en Paris. Para él las copias, el tratamiento digital, todo el cuidado final es tal vez más importante que el momento de la toma. Como me dice al oido el editor y curador alemán Hans Michael Kotzle: la idea tradicional del registro fotográfico se está perdiendo. No alimentamos nuestra memoria visual, si no que creamos una nueva realidad. La era digital ha destruido la noción del archivo" Qué pesimista el hombre!
La inauguración oficial de PhotoEspaña 2008 estaba anunciada para las 11 de la mañana, en el Jardín Botánico de esta ciudad. La Infanta Elena se hizo presente con puntualidad para presidir el evento. La idea era que su alteza recorriera algunos senderos para apreciar la obra, o la intervención mejor dicho, del artista catalán Ingnasi Aballí sobre las cuidadas plantitas del lugar. La muestra se llama "Malas Hierbas" y pretende dar testimonio del contraste obvio que existe entre aquellas que crecen con esmero y muchos cuidados de las que nacen en cualquier baldío, que las hay tantas... y tan bonitas también.
Pero la obra casi no podía encontrarse en la inmensidad de los jardines, y al paso de la Infanta, los fotógrafos (que no por ser de prensa dejan de ser las estrellas de este evento) debían retroceder una y otra vez mientras su majestad observaba una mala hierba de Aballí desde unos cuatro metros de distancia. Asi es imposible hacer una buena foto del evento!
La imagen de arriba muestra una obra de Ignasi Aballí. ¿La ven bien?, pues en el Jardín Botánico de Madrid no está asi. Las pobres han sido pegadas sobre paneles con unos epígrafes larquísimos que no tuve tiempo de leer por que la comitiva de La Infanta se me venía encima. Yo creo que las "Malas Hierbas" se merecen un lugar más adecuado para apreciar su belleza. Las que crecen por mi barrio, en el cordón de la vereda no se ven tan mal ahi al fin y al cabo.
La norteamericana Roni Horn es una de las luminarias de la fotografia contemporánea. Pero no es fotógrafa. Toma fotos, si. Ha expuesto en las grandes capitales del mundo y lleva publicados varios volúmenes de fotos. Aqui abajo pueden ver uno de sus enigmáticos dípticos. Son aves vistas desde atrás que con tan poco amable actitud se convierten en abstracciones emplumadas. ¿Tal vez una metáfora del reino animal que nos da la espalda por que lo estamos haciendo papilla de a poquito pero sin pausa?
Otra de las series de Horn es "Tu eres el clima" (ver entrevista en El País aquí) título de la muestra inaugurada esta mañana en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, y se trata de 62 retratos de la islandesa Margret que nos muestra como el clima y el agua en sus pies (allá en Islandia) le van cambiando el humor. Los cambios no son muy perceptibles, y la chica aparece alternativamente velada por la bruma, en blanco y negro, con gorro, etc.
Abajo: Margret con gorro mientras algunas periodistas esperan la conferencia de la curadora Ute Eskildsen, que declaró: "La obra de Horn es una visión minimalista de la extraordinaria experiencia de la naturaleza documentada en la expresión humana". Y que mejor lugar que Islandia, una isla volcánica y salvaje para ver como la tierra respira.
Tenia 26 años, una mujer hermosa y dos hijos pequeños. Estaba medio ciego a causa de una granada que explotó demasiado cerca durante una batalla en la Segunda Guerra Mundial. Era W. Eugene Smith, el gran fotógrafo norteamericano que con heridas y todo sentía que tocaba el techo del mundo. Valía la pena cambiar las cosas que habia que cambiar. Su herramienta para este trabajo tan pesado era la fotografía.Pero la realidad no era la verdad para Eugene Smith, la verdad era algo que llevaba adentro, como una llama ardiente, extrañamente musical, inextinguible. La realidad no podía interponerse entre su infatigable búsqueda de la verdad.
Es martes de mañana en Madrid, y la comisaria de la gran muestra inaugural de PhotoEspaña 2008 Enrica Viganó recorre las salas del Centro de Arte del Teatro Fernán-Gómez en plena Plaza Colón. Didáctica y simple en su explicación, la curadora nos revela la verdad de la milanesa. Si algo no estaba bien en una foto, pues el bueno de W.E.S. lo cambiaba en el laboratorio, o hacía negativos nuevos con los elementos que le faltaban y los superponía luego. O hacia la toma otra vez. Lo que fuera necesario. El objetivo: que las imágenes fueran más reales que la realidad misma.Y asi es el título de esta exposición de 250 fotografías, bocetos, publicaciones y escritos: "Más real que la realidad" ¿Cuál es el precio que se paga por perseguir la perfección?
Epígrafes: Arriba: "Soldados de primera línea con cantimplora" W.E. Smith, 1945. Abajo: Una camarógrafa enfoca una de las más famosas imágenes de Smith de "La Aldea Española" durante la inauguración de su muestra en PhotoESpaña08
La imagen de aqui arriba es de W. Eugene Smith, uno de los grandes maestros de la fotografía del siglo XX. Smith tenía fama de ser un hombre muy testarudo, melómano, lector empedernido, obsesivo, compulsivo, egotista. Su talento era tan grande que finalmente le costó la carrera, y tal vez la vida. El caso es que este hombre hizo un mítico ensayo fotografico sobre la ciudad de Pittsburgh en Estados Unidos en los años cincuenta. Fue mítico por que casi nadie lo vio en su época. ¿Y por qué nadie lo vio? Ya les voy a contar en próximas entradas a este blog.
"Más real que la realidad" es el título de la muestra dedicada a W.E. Smith en PhotoEspaña 2008, que comienza el próximo 4 de junio en Madrid. El tema convocante de esta edición del festival es EL LUGAR. Alli estaré para contarles quienes son los fotógrafos, cuáles los sitios que fotografiaron, los libros, las charlas y toda la movida de uno de los festivales de fotografia más importantes del mundo.
En cuanto me subo al avión sigo con la historia de W. E. Smith y su obsesión con algunos LUGARES.
Pensar en la belleza para Charles Baudelaire era pensar en un rostro de mujer, "el objeto mas interesante de la sociedad" segun él. "Algo ardiente y triste, un poco vago, que abre paso a la conjetura". Virginia del Giúdice es una fotografa bella y delicada. Y asi son las fotografias que muestra en el Centro Cultural Recoleta (Sala 7, hasta el 16 de Junio). La muestra se titula "Vanitas". Treinta pequeñas copias hechas al paladiotipo, una antigua técnica tan sutil en su capacidad descriptiva como impredecible en sus resultados finales. El tema de las imágenes es la fugacidad de la vida, la búsqueda de la belleza , la muerte. Y Virginia encuentra en los objetos que fotografía los símbolos adecuados para que, por un instante al menos nos detengamos a contemplar estas pequeñas evidencias, capturadas por los ojos de esta mujer que no es un objeto!, como diria Baudelaire, pero que los utiliza sabiamente para describir la esencia de lo que no se puede ver.
Esta es la primera entrada a mi diario fotográfico. Quiero dejar traslucir en cada uno de los comentarios que vaya haciendo aquí algo de mi propia vida como editor y fotógrafo, hacedor de imágenes y consumidor visual.
Los temas de mi diario/blog serán las fotos que veo todos los días (que rara vez están en los medios), las muestras nacionales y extranjeras, las fotos que se subastan por millones y las fotos carnet de los seres queridos que guardamos en la billetera. Las imágenes de ustedes, nuestros lectores. La fotografía y su relación con el cine, el video, las artes visuales. Y por sobre todas las cosas, la palabra.
También estarán presentes las fotos rotas que encontramos tiradas por la calle; las fotos viejas halladas en los mercados de pulgas; el ábum familiar; los testimonios visuales de nuestra vida cotidiana que construimos cada día casi sin darnos cuenta.
Hecha la presentación, aquí va la primera foto de Bob Lightowler, fotógrafo de modas y retratista. Y una cita: "Cuando se ha visto una sola vez el resplandor de la dicha en el rostro de un ser querido, sabe uno que para el hombre no puede haber otra vocación que la de suscitar esta luz en los rostros que lo rodean? y desgarra pensar en el infortunio y las sombras que proyectamos, por el solo hecho de vivir, en los corazones que encontramos" Albert Camus
DANIEL MERLE